Beneficios de la sauna: qué dice realmente la investigación
En Finlandia llevan siglos diciendo que la sauna es buena para la salud. Durante los últimos diez años, los investigadores han empezado a poner cifras a esa afirmación. Algunas ventajas tienen buenos fundamentos; otras son más deseo que realidad.
En resumen
Las pruebas más sólidas relacionan el uso habitual de la sauna con una mejor salud cardíaca. En un gran estudio finlandés, los hombres que iban 4–7 veces por semana presentaban un riesgo de muerte súbita cardíaca un 63% menor que quienes iban una vez por semana. Los usuarios frecuentes también registraban tasas menores de ictus y demencia. Estos estudios muestran asociaciones, no pruebas de causa y efecto, y se realizaron en saunas finlandesas tradicionales. Las saunas no ayudan a perder grasa ni a «desintoxicar» el cuerpo.
De dónde proceden las pruebas
Casi todos los titulares sobre sauna y salud remiten a un proyecto de larga duración en el este de Finlandia: el Kuopio Ischaemic Heart Disease Risk Factor Study. En la década de 1980, los investigadores registraron los hábitos de más de 2,000 hombres de mediana edad de la región, incluida la frecuencia con que iban a la sauna, y los siguieron durante unos 20 años.
Esto aporta dos fortalezas: muchos participantes seguidos durante mucho tiempo. También hay dos limitaciones que conviene recordar:
- Muestra asociaciones, no causa y efecto. Quienes usan la sauna a diario podrían tener otros hábitos saludables. Los investigadores ajustaron los resultados según factores como el ejercicio, el tabaco y los ingresos, pero ningún estudio observacional puede descartar todas las explicaciones alternativas.
- La mayoría de los participantes eran hombres finlandeses que usaban saunas tradicionales. Sabemos menos sobre mujeres, otros países y saunas de infrarrojos.
Salud cardíaca
Aquí se encuentran las pruebas más sólidas. En un artículo de 2015 publicado en JAMA Internal Medicine, los investigadores de Kuopio analizaron a 2,315 hombres de entre 42 y 60 años. En comparación con los que iban a la sauna una vez por semana:
- Quienes iban 2–3 veces por semana tenían un riesgo de muerte súbita cardíaca un 22% menor.
- Quienes iban 4–7 veces por semana tenían un riesgo de muerte súbita cardíaca un 63% menor y un riesgo de morir por enfermedad coronaria un 48% menor.
¿Por qué podría suceder? En una sauna caliente, el corazón late más rápido y los vasos sanguíneos se dilatan, algo parecido a lo que ocurre con ejercicio suave. Repetido con frecuencia, quizá ayude a mantener flexibles los vasos sanguíneos. Los investigadores creen que podría ser parte de la explicación, aunque no se ha demostrado.
Presión arterial
La presión arterial suele bajar durante un tiempo después de la sauna, porque el calor relaja y dilata los vasos sanguíneos. Análisis posteriores del mismo grupo finlandés encontraron que los hombres que iban a menudo tenían menos probabilidades de desarrollar hipertensión en los años siguientes.
Si ya tomas medicación para la presión arterial, esa misma bajada puede causarte mareo al levantarte. Levántate despacio y consulta a tu médico si tienes dudas.
Ictus y demencia
Otros dos resultados del estudio de Kuopio llamaron la atención:
- Demencia. Los hombres que usaban la sauna 4–7 veces por semana tenían una probabilidad un 66% menor de recibir un diagnóstico de demencia y un 65% menor de recibir un diagnóstico de enfermedad de Alzheimer que quienes iban una vez por semana.
- Ictus. Un estudio de 2018 con 1,628 hombres y mujeres, publicado en Neurology, encontró que quienes usaban la sauna 4–7 veces por semana tenían un riesgo de ictus un 61% menor.
Las cifras son llamativas, pero comparten la misma salvedad: muestran que los usuarios frecuentes tuvieron mejores resultados, no que la sauna los causara. Aun así, concuerdan con los hallazgos sobre el corazón, por lo que merecen atención.
Músculos y recuperación
Muchos deportistas usan la sauna después de entrenar y dicen sentirse menos rígidos al día siguiente. Aquí hay menos investigación: sobre todo estudios pequeños con unas pocas decenas de participantes. Sugieren que el calor puede aliviar ligeramente las agujetas y mejorar la sensación de recuperación, pero los efectos son modestos. Si te hace sentir bien después de entrenar, ya es una buena razón para ir.
Sueño y estrés
Pregunta a los usuarios habituales por qué van y muchos responderán que les ayuda a dormir. Hay una explicación razonable: el cuerpo se enfría después del calor, y el descenso de la temperatura corporal es una de las señales que favorecen el sueño. Las encuestas a usuarios respaldan esta idea, aunque existen pocos ensayos rigurosos. Algo similar ocurre con el estrés. Pasar veinte minutos tranquilos sin teléfono relaja casi con independencia de la temperatura.
Qué no hace la sauna
- Adelgazar. Puedes perder medio kilo o más durante una sesión, pero es sudor. Ese peso vuelve en cuanto bebes, y debes beber.
- «Desintoxicar». El sudor es casi todo agua y sal. El hígado y los riñones eliminan los desechos del cuerpo. Sudar apenas contribuye a ese proceso.
- Curar resfriados. La sauna no cura un resfriado y es mala idea entrar con fiebre. Algunos estudios sugieren que los usuarios habituales se resfrían menos, pero son pequeños.
Cómo aprovecharla
Si quieres seguir el patrón medido en los estudios finlandeses:
- Ve con frecuencia. Las asociaciones más claras aparecieron entre quienes iban al menos 2–3 veces por semana, y fueron más marcadas con 4–7 sesiones.
- Usa una sauna caliente de verdad. Los estudios se centraron en saunas finlandesas tradicionales, que suelen estar alrededor de 80 °C.
- Mantén sesiones moderadas. La mayoría hace rondas de 10–20 minutos. Nuestra guía sobre cuánto tiempo estar en la sauna lo explica en detalle.
- Refréscate y bebe agua. Ducharse o sumergirse en agua fría entre rondas es tradicional. Beber un vaso de agua después es esencial.
¿No sabes qué tipo elegir? Lee sauna frente a baño de vapor y qué es una sauna de infrarrojos.
Quién debe tener especial cuidado
Para la mayoría de los adultos sanos, la sauna es muy segura. Consulta primero a un médico si estás embarazada, tienes una afección cardíaca o presión arterial inestable, has sufrido recientemente un infarto o un ictus, o tomas medicación que afecta a la presión arterial o la sudoración. Nunca uses la sauna después de beber alcohol y sal si sientes mareo, náuseas o confusión.
Esta guía ofrece información general y no sustituye el consejo médico.
Dónde encontrar una sauna tradicional
Find My Sauna reúne 3,343 lugares con sauna de estilo finlandés. Estas ciudades tienen la mayor cantidad:
Lonnan sauna
Helsinki · Sauna junto al mar
Oslo Badstuforening Sukkerbiten
Oslo · Sauna flotante
Rudas Gyógyfürdő és Uszoda
Budapest · Baños termales y saunas
Preguntas frecuentes
¿Es saludable usar la sauna todos los días?
Para la mayoría de los adultos sanos, sí. En los estudios finlandeses, quienes iban 4–7 veces por semana presentaron los mejores resultados. Bebe suficiente agua y no entres si estás enfermo.
¿Ayuda la sauna a adelgazar?
No de forma duradera. El peso que pierdes es sudor y vuelve en cuanto bebes.
¿Es buena la sauna para el corazón?
Los grandes estudios finlandeses relacionan el uso habitual con un menor riesgo de enfermedad cardíaca y muerte súbita cardíaca. Si ya tienes una afección del corazón, consulta a tu médico antes de empezar.
¿Son las saunas de infrarrojos tan saludables como las tradicionales?
Todavía no lo sabemos. La mayoría de los estudios de larga duración se realizaron con saunas tradicionales; las de infrarrojos se han evaluado sobre todo en ensayos pequeños.
¿Cuánto tiempo debo permanecer para obtener beneficios?
En Finlandia son habituales las rondas de 10–20 minutos. En los estudios, la frecuencia de uso mostró la diferencia más clara, así que las sesiones moderadas y regulares parecen preferibles a las largas y ocasionales.